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PLANETA AGUA TIERRA
 

 
 

 

LA ÓRBITA DEL PLANETA AGUA, AIRE Y TIERRA

Un camino circular y un viaje gratis en torno a una estrella.

Estamos en un planeta que está a cierta distancia de su estrella en torno a la cual se desplaza trazando una elipse que llamamos "órbita" y que da lugar a nuestra percepción temporal de lo que llamamos "año". Mientras, los demás planetas dan más o menos órbitas, de modo que sus años tienen duraciones diferentes, es decir, que el año terrestre o humano no es "el universal".

Podemos comprender la órbita del Planeta Aire, Agua y Tierra desde dos aspectos de lo mismo: el espacial y el temporal que son indisociables, como el color y el sonido lo son de la energía. Ambos aspectos de distancia y duración entrelazados forman el Tejido EspacioTiempo en el que evoluciona el Planeta. Ambos aspectos combinados nos aportan una conciencia espaciotemporal completa del entorno espacial y temporal tridimensional en el que existimos, previa a una conciencia de 4ª dimensión.

Distancia a escala proporcional entre el Sol y la órbita de la Tierra

Esta imagen muestra a escala proporcional a la real la distancia entre la Estrella Sol y la órbita de la Tierra, y también el tamaño del Sol, el cual cabe 108 veces en esta distancia. A esta escala no podemos ver a la Tierra pues estamos en un planeta que es 109 veces más pequeño que la esfera solar, así que en la imagen el Sol también aparece en la órbita de Tierra para que podamos hacernos una idea, si es que podemos. ¿Puedes imaginar 109 Tierras en el diámetro de ese puntito anaranjado y luminoso? Observa el inmenso "vacío" espacial (lleno de energía) salpicado por lo que nuestros ojos sí pueden percibir: puntitos de luz flotando. En ese "vacío" también están las órbitas de Mercurio y de Venus.

¡¡El "enorme" planeta Aire, Agua y Tierra es parte de una diminuta región del microcosmos del Sistema Solar!!

La cifra en kilómetros de la distancia entre el Sol y la órbita terrestre es tan grande para nuestra mente kilométrica que no vale la pena manejarla. Por eso, para poder hacernos una "idea cósmica" adecuada y manejable podemos usar una unidad adecuada de medida, como la distancia recorrida por un rayo de luz en 1 segundo (1 metro luz) o el diámetro del Sol como "metro solar".

Así, tal distancia es de 500 tramos de 300.000 kms que un rayo de luz, SEGÚN el SEGUNdo, recorre en 500 segundos (8,3 minutos). La imagen que vemos del Sol en nuestro cielo es la del Sol tal como era hace 8,3 minutos, aunque la diferencia es prácticamente imperceptible pero si ahora viéramos apagarse al Sol y pudiéramos contarlo podríamos darnos cuenta de que se habría apagado hace 8,3 minutos, o si ahora mismo se apagase el Sol nos daríamos cuenta dentro de 8,3 minutos.

Y como 300.000 kms es distancia podemos llamarlo "metro luz" y decir que es 500 metros luz, o sea medio kilómetro luz, de modo que el diámetro de la órbita de la Tierra es 1 kilómetro luz. Y su perímetro... 3,14 kms luz, es decir PI kms luz.

Y en "metros solares" (diámetros del Sol) desde el Núcleo del Sol caben 108 (casi 109).

Es como el número de veces que cabe la Tierra en ese metro solar, el diámetro del Sol, de modo que el diámetro de la órbita terrestre equivale a 216 soles, número que es el cubo de 6, es decir, 6 x 6 x 6 (También esta cifra de 216 define otro aspecto del Sol, según los astrofísicos expertos, como es su velocidad de traslación de 216 kms por segundo)

Por tanto, su perímetro mide 4 partes de 169 soles, es decir, 4 partes de 13x13 soles que equivalen a 6 partes de 113.

Así, tales unidades naturales de media de la órbita de la Tierra, como el metro luz o el metro solar, dan resultados interesantes.

El radio de la órbita de la Luna cabe 390 veces en el radio de la órbita de la Tierra y el punto en el que la fuerza de gravedad del Sol y de la Tierra se compensan (descubierto por el el matemático ítaliano Guisepee Luigi Lagrangia o Joseph Louis Lagrange, y de ahí que lleve el nombre de "Punto de Lagrange") está a unos 1,5 millones de kms de la Tierra (centésima parte de 150 millones), lo cual es 3,9 radios de la órbita de la Luna, es decir, la centésima parte de 390. Es decir que si dividimos el radio de la órbita de la Tierra en 390 partes (radios de la órbita de la Luna) entonces 3,9 partes representan la distancia entre la Tierra y el Punto Lagrange. Los ingenieros de la NASA colocaron a la sonda SOHO en el Punto Lagrange.

Si proyectamos dos rayos de luz que irradian del Núcleo del Sol formando un ángulo de 1 grado, cuando llegan a la órbita de la Tierra lo hacen con una separación en la que el Sol cabe 1,83 veces (y la Tierra 200 veces).

En plena Edad Media de la humanidad y cultura europea, como un niño apenas comenzando a nutrirse del Conocimiento del Universo más inmediato a la Casa Tierra, el astrónomo Kepler descubrió que la órbita de la Tierra es elíptica, ligeramente estirada, como todas. De hecho la Nave Tierra está en su punto más cerca del Sol a comienzos de enero y en el más alejado a comienzos de julio. Posiblemente no existe en el Universo ningún círculo perfecto, racional, como el que podemos trazar artificialmente con un compás, a no ser que sea una partícula elemental, o quizá una pupila que chupa partículas elementales de energía/luz. Teniendo en cuenta que son elípticas, hay tres aspectos que definen a todas las órbitas: su grado de "elipticidad", su excentricidad y su inclinación. Según las mediciones de las personas expertas, la órbita de la Tierra es más elíptica que la de Venus (que es la más cercana al círculo perfecto aunque está unos 3 grados inclinada) pero es la menos inclinada (ligeramente un poco más de 0º) respecto al plano del ecuador de la esfera que está en el centro del sistema (la estrella Sol).

La órbita de la Tierra, como la de todos los planetas, es excéntrica, lo cual significa que a cada órbita alcanza dos puntos en los que está más cerca y más lejos del Sol. Técnicamente se les llama "perihelio" y "afelio". Este factor junto con la inclinación del Eje de rotación del planeta es fundamental para que experimentemos los extremos térmicos en el planeta cada 6 meses sin necesidad de viajar al norte o al sur de la región en la que solemos vivir.

La Nave Tierra alcanza su perihelio cuando la fecha en nuestra memoria el día gregoriano es "4 de enero" (y el afelio es el 4 de julio), así que el año gregoriano finaliza y comienza 4 días antes de que la Nave Tierra alcance el punto de su órbita más cercano al Sol. La diferencia de longitud entre los radios del afelio y del perihelio es de 5 millones de kms, la 30ª parte del radio medio de la órbita.

El 4 de julio, la Tierra está a 152 millones de kms del Sol, que es 5 millones de kms más que el 4 de enero. Esta es la causa astronómica de que el invierno en el hemisferio sur sea más frío que el Invierno en el hemisferio norte en enero.

   

En la distancia máxima (o radio máximo de la órbita de la Tierra) de 152 millones el Sol cabe 109,1 veces, y como el diámetro del Sol equivale a 109,1 Tierras, la Tierra cabe 109,1 x 109,1 veces (=11.900) en la distancia que guarda con el Sol el 4 de julio.

 
 

 

 

 

Aquí podemos percibir su ligera excentricidad definiendo al Sol como centro de una retícula y comparada con las órbitas de Mercurio, Venus y Marte. La de Venus es la más cercana al círculo perfecto, y las de Mercurio y Marte son muy excéntricas. La escena está obtenida con el simulador Celestia.

  orbita de la Tierra comparada con la de Mercurio y Venus  

 

En relación con la órbita de Marte, el perihelio de la Tierra coincide prácticamente con el afelio de Marte, es decir que si trazamos una línea desde el afelio de Marte hasta el Sol, tal línea cruza también la órbita de la Tierra por un punto que para nosotros es el "día gregoriano 6 de enero". Esto no significa que cada 6 de enero (cada año nuestro) Marte alcance su afelio (lo hace cada órbita suya, cada 1,88 años terrestres) sino que cuando en nuestra memoria es "6 de enero" la Tierra está entre el Sol y el afelio de Marte independientemente de que Marte esté en otro punto de su órbita (lo cual es lo más normal). Curiosamente, el perihelio de la Tierra es el 4 de enero. Es decir que prácticamente cuando la Tierra alcanza su perihelio (4 de enero), la Tierra está entre el Sol y el afelio de Marte.

Podemos representarlo así:

Afelio de Marte------>Perihelio de la Tierra------------------------------------------------> Sol

   

Incluso la proporción entre las órbitas de la Tierra y Marte es la misma que la proporción entre las de Urano y Neptuno.

   

 

Ya tenemos cierta idea espacial de la forma y proporción de la órbita del planeta en el que estamos con respecto a su centro, la Estrella, el Sol, y respecto a la de otros planetas, y así como la distancia y el tiempo son inseparables, también hemos de añadirle el aspecto temporal.

Lo que en términos espaciales y de tamaño se llama "órbita", en términos temporales es lo que llamamos "año". Mientras el año solemos concebirlo como una línea recta en nuestra mente, la órbita es un círculo en el Espacio, la Dimensión espacial del Universo de múltiples dimensiones (al menos de 3). Hemos aprendido a usar un calendario, una estructura lineal cuyo diseño consiste en 12 partes o meses que hacen un año pero no tiene nada que ver con la forma de la órbita del Planeta en el que cumplimos "años" (órbitas), pues esas 12 partes se representan en los calendarios como bloques rectangulares (irregulares) de números. Pero la forma más simple es la circular, y de hecho podemos adaptar un calendario a la órbita de la Tierra, creando un calendario natural, el circular, como un reloj. Aquí vemos un sencillo esquema con los tramos correspondientes a las constelaciones zodiacales (las cortadas por el plano de la órbita, y que no son signos astrológicos) y con el añadido de las 12 divisiones del calendario romano gregoriano.

El calendario romano en la órbita de la Tierra

Como vemos, este calendario ya es semejante al diseño de un reloj y nos conecta con los elementos del cosmos como las constelaciones zodiacales (que no son los meses/signos astrológicos). No obstante una estructura como la del calendario romano gregoriano es irregular pues resta 2 días del mes febrero y los reparte junto con otros cinco días entre los meses, y así resultan siete meses de 31 días, cuatro de 30 días y uno de 28 días (con un día más cada cuatro años).

Sin embargo podemos añadir a la órbita otra estructura, y esta sí es regular y por ello más adecuada a nuestra razón, una estructura dividida en 13 partes o meses. De hecho, 365 días es estructurable en 364 + 1, y 364 es el resultado de 13 x 28, es decir 13 meses de 28 días, y 28 días son 7+7+7+7 es decir 4 semanas.

13 meses de 4 semanas (+ 1 día)

Esta estructura circular acoplada a la órbita circular podemos representarla como una matriz de 13 filas y 28 columnas de estilo calendario. No son 13 meses lunares puesto que el mes lunar dura 29 días y medio. 13 meses lunares son 384 días, es decir 1 año y 19 días. Simplemente se trata de una estructura regular y por ello adecuada para la razón y para una sencilla conexión con el tiempo natural de la Tierra en su órbita al Sol.

Durante la historia, el propio hombre ha convertido a la Tierra y su órbita en motivo de polémica y división en relación a las famosas teorías geocentrista y heliocentrista. Realmente, haciendo un juego de letras y palabras, pues con el prefijo "GEO" se forma "EGO", el sistema GEOcentrista (o TIERRAcentrista) realmente viene a ser una creación/creencia y experiencia de nuestro EGO centrista, es decir el creyente que GEA está inmóvil en el centro físico del Universo, y que sólo hace unos 4 siglos gracias a Copérnico y Galileo empezó a descubrir su irracionalidad, pues consistía en que aunque sí existíamos en un planeta, éste no se movía, de modo que no tenía giro ni traslación ni órbita, como estar "fuera de órbita". Pero otra cosa es reconocerse como un centro dinámica, es decir, que gira en torno a otro centro más masivo y al cual puede trascender.

El hecho es que entre la Tierra y el Sol (Gea y Helios) existe otro elemento fundamental en la dinámica de la Tierra, y es la Luna, que realiza su ciclo sinódico de fases cada 29,5 días. Si el Sol se trasladase cada 24 horas en torno a la Tierra, cada 24 horas veríamos un ciclo de fases de la Luna. También, la existencia los solsticios y equinoccios significaría que la órbita del Sol tendría que estaría inclinada 23.5 grados (que es la inclinación del eje de rotación del planeta) y que tendría que oscilar una vez cada 365 órbitas del Sol a la Tierra/Luna.

 

Para contactar enviar e-mail a navelegante64@gmail.com
 
 

 

 

 

 

 
 

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