Montaje del Sistema Planetario Solar
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Constelación de Ofiuco
 
Ofiuco
 
 
 
 

LA CONSTELACIÓN DE OFIUCO O EL SERPENTARIO
La Nave Tierra transita entre el Sol y Ofiuco del 1 al 18 de junio. Situada en el Ecuador celeste, el Serpentario toca el Centro de la Galaxia.
Vista al ras del plano del ecuador de la Tierra. La Tierra ante Ofiuco el 10 de diciembre.


LA CONSTELACIÓN

Según la cultura griega y occidental ha distribuido las estrellas en grupos y el llamado "zodiaco" a lo largo de la historia, Ofiuco es una de las constelaciones cortadas por la proyección del plano de la órbita de la Tierra, y desde tierra ese plano nosotros lo percibimos como el camino anual del Sol (la eclíptica). El hecho de que el plano de la órbita de la Tierra corte por esa región de Ofiuco viene siendo así desde hace millones de años y ello no se ve afectado por el movimiento de bamboleo del eje de la Tierra (causa del llamado "movimiento de precesión"). Si pasas el cursor del ratón sobre la imagen inicial puedes leer las "descripciones" del entorno de la constelación de Ofiuco.

La imagen nos sitúa desde el punto de vista de Orión, detrás del planeta Agua y Tierra, al ras del plano de su ecuador durante algún momento de la primera quincena del mes de diciembre y frente a la región de Ofiuco. Nuestro planeta está unos 23 grados inclinado respecto a su ángulo recto con el plano de su órbita al Sol, y por eso el Sol aparece en esa imagen unos 23 grados por "debajo" y ante la región sur de Ofiuco. Esto significa que Ofiuco está -igual que la constelación de Orión- en el Ecuador de la Esfera celeste de la Tierra (tal como vemos las estrellas desde el planeta), aunque debido a su extensión también "invade" el camino circular anual de la Tierra (el plano de la órbita), de modo que durante unos 18 días (30 de noviembre a 17 de diciembre) vemos al Sol en la región inferior de Ofiuco. Este tramo de estrellas catalogadas como pertenecientes a la región de Ofiuco está ocupado en el Mapa astrológico por la primera parte del signo de Sagitario, como si éste hubiera sido "estirado".

Llamamos "constelaciones" (y les damos nombres) a grupos de estrellas que vemos como puntos aparentemente relacionados entre sí, aunque las estrellas que los forman están más o menos separadas en la profundidad de la dimensión espacial (las 3 primeras dimensiones de la realidad). Realmente, tanto la constelación (como grupo) y su nombre sólo están en nuestra memoria, que es el filtro con el que observamos la negrura salpicada de luces. Por eso, mantener o cambiar el diseño y los nombres de lo que tenemos grabado en la memoria particular o grupal no cambia lo que hay en el Cielo espacial.

Una característica del diseño zodiacal que recrea la mitología griega es la relación entre Ofiuco y Sagitario, que son constelaciones contiguas, pues mientras Ofiuco representa a Asclepio, legendario médico griego que llegó a Hipólito, el signo de Sagitario está simbolizado por un centauro con arco y flecha (y de ahí el prefijo "sagitta", que significa "flecha"), y en la mitología griega Quirón es un centauro conocedor de los secretos del arte de la medicina y es maestro de Asclepio. En nuestro firmamento ambas constelaciones están juntas y unidas prácticamente en el punto en el que se haya el Centro galáctico como si -alegóricamente- estos personajes tomaran la energía vital curativa de la fuente del ser galáctico.

Ofiuco es uno de los grupos de estrellas más extensos de nuestro Firmamento. Realmente es poco distinguible a simple vista pero es significativa porque debido a su extensión en vertical es la única de las 88 por la que pasa tanto el Ecuador celeste (la proyección del ecuador de la Tierra) como el plano de la órbita de la Tierra (la eclíptica, que es la mediana de la autopista zodiacal, la franja de constelaciones zodiacales). Aquí podemos verlo en esta escena desde un punto de vista exterior y lateral a nuestro yo terrestre.

Ofiuco

Dado que el Planeta Tierra está inclinado con respecto al plano de su órbita, su ecuador proyectado al Firmamento corta por Ofiuco. La fecha correspondiente a la posición de la Nave Azul en la escena es la del 9 de diciembre, día intermedio del periodo durante el que el Sol pasa por Ofiuco. La escena nos sirve para orientarnos con respecto a la inclinación de la Madre Tierra, el plano de su órbita, el Sol y Ofiuco, de forma que podemos comprender la imagen siguiente vista desde Tierra.

El Sol entrando en Ofiuco (30 de noviembre)

El Sol aparece a mitad de su camino por Ofiuco hacia el 9 de diciembre. Realmente es la Nave Tierra la que está en el punto de su órbita desde el que veríamos esa escena cuando en nuestra memoria cronológica es el día gregoriano 9 de diciembre. La región de Ofiuco está casi en el meridiano (línea vertical de polo celeste a polo celeste) en el que está localizado el Centro de la Galaxia, a 4 grados por debajo de la aparente trayectoria del Sol (en la imagen, la línea roja). Concretamente la estrella Ras Alhague (en el extremo norte de la constelación) está prácticamente en ese meridiano. Actualmente vemos al Sol en esa posición por encima del Centro galáctico (a 4 grados) cada 19 de diciembre (hace 2000 años ocurría el 24 de noviembre, y el año 29 hubo un eclipse en Jerusalén). Y también, al otro lado de nuestra posición en la Tierra, está la constelación de Orión.

Durante los 18 días que van desde el 30 de noviembre al 17 de diciembre, la Nave Agua y Tierra transita entre la estrella Sol y la constelación de Tauro mientras al otro lado del Sol está la región sur de Ofiuco. Aquí vemos la sección de órbita recorrida por el Planeta Aire durante esos 18 días hasta casi el punto por el que cruza con el Eje galáctico.

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Sol ante Ofiuco
la
La Tierra (entre el Sol y Tauro) en el punto de su órbita hacia el 10 de diciembre frente al Sol y Ofiuco.

Y, al otro lado de la órbita, la Nave Tierra transita entre el Sol y Ofiuco durante el periodo entre el 1 y 18 de junio gregoriano. Como vemos en la siguiente escena, el final de Ofiuco y el comienzo de Sagitario coincide prácticamente con el paso de la Tierra entre el Sol y el Centro de la Galaxia el 19 de junio.

Ofiuco aparece en el ecuador celeste (como Orión), y el sol del día del solsticio de diciembre aparece debajo de Ofiuco.

La estrella principal de Ofiuco es llamada Rasalhague y está unos 60 años-luz (1 año luz equivale a unos 800 sistemas solares). Es la estrella más al norte de la constelación y marca su frontera. La estrella Sabik está a 66 años luz. También en la región de Ofiuco hay una estrella que en su momento fue investigada por el astrónomo Edward Barnard. Es la estrella de Barnard.

Región de Ofiuco

En esta imagen vemos a la Tierra desde el Sol un 21 de junio (solsticio), y a la constelación de Ofiuco al fondo, identificable en referencia a la constelación del Cisne y al llamado "Triángulo de Verano". A escala interestelar o en conciencia solar, la Velox Barnardi (catalogada como perteneciente a Ofiuco) y el Sol están tan cerca (sólo a 6 años luz) como a escala métrica las personas que conviven en una misma vivienda, y muchas estrellas catalogadas como pertenecientes a Ofiuco están suficientemente alejadas como para que realmente la estrella de Barnard y el Sol (y las que están en un radio-luz de 6 años-luz en torno al Sol) formen parte de un grupo propio (pulsa en el siguiente link para ver las estrellas en un radio de 100 años-luz).

Igual que desde la Tierra, debido a su particular inclinación, podemos ver a la constelación de la Osa Menor (con la Estrella polar) en el Centro del Hemisferio norte de la Esfera celeste de la Tierra, el Centro del Hemisferio sur de la Esfera celeste del planeta Urano señala a la constelación de Ofiuco (y concretamente la estrella Sabik), pues Urano tiene una inclinación diferente a la de la Tierra.

Llamamos "constelaciones" (y les damos nombres) a grupos de estrellas que vemos como puntos que esbozamos imaginariamente y que relacionamos entre sí, aunque las estrellas que los forman están más o menos separadas en la voluminosidad de la dimensión espacial (las 3 primeras dimensiones de la realidad). Realmente, tanto la constelación como su nombre sólo están en nuestra memoria, que es el filtro con el que observamos la negrura salpicada de luces. Por eso, mantener o cambiar lo que tenemos en la memoria -nuestra esfera celeste particular o grupal- no cambia lo que hay en el Cielo espacial.

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BRISAS DE OFIUCO

Recientemente, personas científicas que observan el entorno del planeta Tierra, detectaron que existe una brisa de helio -no de hielo- que procede de la región de Ofiuco. Haciendo una interpretación metafórica puedo verlo como la brisa cósmica que causa la inclinación del Planeta, a modo del viento que escora a un barco, como la Nave Tierra cuyo palo mayor -y único- es el Eje de rotación. De hecho, 5 días después de que el Sol sale de Ofiuco tiene lugar el momento del solsticio en el que la Tierra presenta su eje inclinado hacia el Sol mostrándole el polo sur y ocultándole el polo norte. Es decir, que la brisa procede de Ofiuco, rebasa al Sol y llega al Planeta Agua inclinándolo. Alegóricamente y poéticamente hablando, Ofiuco sería como el Eolo cósmico que sopla escorando a la Nave Tierra cuyo Palo Mayor (y único) es su eje de rotación.

 

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9 OCTUBRE 1604: UNA SUPERNOVA EN OFIUCO. LA NEBULOSA DE KEPLER O ESTRELLA DE KEPLER.

Ofiuco fue constelación protagonista de la última explosión de supernova observada por la Humanidad. Fue en octubre de 1604 y más concretamente en la región del pie de Ofiuco, un poco más arriba del plano de la órbita de la Tierra (la eclíptica, la mediana aparentemente recorrida por el Sol). La explosión fue vista desde la Tierra a pesar de su distancia de unos 13.000 años luz, distancia que recorre un rayo de luz durante 13.000 órbitas de la Tierra (durante las que Neptuno, el planeta grande más exterior, da 78,78 órbitas). Fue vista por astrónomos como Brunowski en Praga, Altobelli en Verona, Clavius en Roma y Capra, y Marius en Padua. Brunowski escribió al famoso Johannes Kepler, el astrónomo alemán, para informarle, y Kepler la vio el día 15 (información tomada de la página http://www.portalciencia.net/genioskepler.html).

A raíz de sus observaciones Kepler escribió la obra De Stella nova in pede Serpentarii, que significa "Sobre la nueva estrella en el pie del portador de la Serpiente", y de ahí que se le llame Estrella Kepler o Nebulosa de Kepler. Esta imagen recrea el momento de la explosión. Kepler estaba en Europa, que se ve ahí ya en la zona iluminada, en el día.

9 de octubre 1604: Kepler ve a una supernova explosionando en Ofiuco
Firma del Firmamento en el momento de la visión de la explosión de una supernova (actualmente llamada Supernova o Estrella de Kepler), al pie de la constelación de Ofiuco. Fue el día 9 de octubre de 1604. Júpiter y Marte en la vertical.

Desde la Isla Tierra, el fenómeno estuvo bien firmado por los astros en el Firmamento, pues los planetas Júpiter, Saturno (los más grandes del sistema solar) así como Marte, estaban en la línea de visión (aunque no visibles) entre los observadores de la Tierra y la supernova. Fue vista durante 1 año y medio y, por supuesto, de día.

Dado que la supernova (actual nebulosa) está a unos 13.000 años luz (1 año luz = 800 sistemas solares) quiere decir que está mucho más lejos que las propias estrellas que forman el grupo de Ofiuco. Y también quiere decir que realmente explosionó 13.000 años antes de cuando fue observada desde la Tierra. Lo que se vio fue sólo un eco retardado 13.000 años. Es decir que explosionó en un momento en el que la humanidad estaba muy lejos aún de diseñar la actual era cristiana en la que nos basamos para datar acontecimientos (históricos, no tanto cósmicos).

Pero para "datar" los eventos cósmicos (firmados por los propios astros) ya existe una referencia y guía natural como es la Madre (la Tierra) con su tan largo como lento movimiento de bamboleo, así como un "calendario" adecuado, acorde para ello, como es el calendario maya de 25.625 años. Así, cuando la supernova explotó en la región de Ofiuco, la Madre Tierra señalaba con el extremo norte de su Eje de rotación (su Dedo) casi hacia la estrella Vega, que hacía las veces de referencia del norte celeste (estrella Polar). El ciclo maya (paralelo al bamboleo del planeta) transcurría por la mitad de la 3ª Cuenta Larga.

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Momento de explosión de la supernova Kepler. La Tierra señalaba a un punto (la Polar) de la constelación de Cefeo.
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Vista cenital del hemisferio norte celeste de la Tierra en el momento real, según el bamboleo de la Tierra (señalando a Vega), de la explosión de la supernova en Ofiuco y que sería vista desde la Tierra 13.000 años después, ya con la Tierra empezando a señalar a la actual estrella Polar. Ofiuco es localizable en esta vista cenital bajo la constelación de Hércules.

Y tras unas 13.000 órbitas de la Nave Tierra al Sol (que nosotros acostumbramos a decir como "unos 13.000 años") el eco luminoso de esa supernova de Ofiuco alcanzaría el Sistema solar, el planeta Tierra y las pupilas de los humanos que la observaron. Actualmente sus restos han sido bautizados por los astrónomos encargados como "la Nebulosa de Kepler" o Supernova SN 1604. En Ofiuco.

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Nebulosa de Kepler: restos de la supernova SN 1604
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Supernova SN 1604 ó Nebulosa de Kepler, restos de una supernova que explosionó en Ofiuco hace 14.600 años

Otra supernova observada desde la Nave Tierra en 1054 fue la que ahora es la M1 Nebulosa del Cangrejo.

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LA CURIOSA PALABRA "OFIUCO"

La palabra Ofiuco deriva del griego ὀφιοῦχος (ofiujos), formada de ὂφις (οfis, serpiente) y - οῦχος (-ujos, del verbo ἒχω (ejō, yo tengo, sostengo, mantengo). Es decir que podemos traducirla como "el que tiene, mantiene o sostiene una serpiente", o "yo tengo, mantengo o sostengo una serpiente". De hecho, así es como se suele representar gráficamente a la constelación de Ofiuco, en forma de humano sosteniendo a una serpiente, pues la constelación de Ofiuco está en mitad de la constelación de la Serpiente dividiéndola en dos partes, cabeza y cola.

Las personas encargadas de incluir las palabras en el diccionario no han incluido " ofiuco ", pero sí otras palabras que derivan de la misma raíz:

  • ofidio: sinónimo de serpiente.
  • ofiolatría: culto de las serpientes.
  • ofiófago: el que se alimenta de serpientes.

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MITOLOGÍA Y ASPECTO ESPIRITUAL DE OFIUCO

El Ofiuco designa al sabio o sabia administrador/a del bálsamo curativo de la serpiente (el veneno que contiene su propio remedio) que utiliza la ponzoña o veneno como poción curativa por conocer el secreto de que el remedio está en el propio veneno. De ahí que se le denomine trambién Serpentario.

Entre las significaciones simbólicas de los signos zodiacales que representan a animales y humanos, Ofiuco representa al sanador y al poder espiritual -no comercial ni comercializable- de la sanación, básicamente del dolor emocional raíz que es el miedo y la culpa. Mitológicamente, Ofiuco representa a Asclepio, hijo de un inmortal (el dios Apolo, hijo de Zeus, dios de dioses) y de una mortal (Corónide). Como tal híbrido fue uno de los héroes de la mitología griega. Luego se convirtió en dios de la medicina con el poder de resucitar muertos, y de hecho resucitó a Hipólito, acto que ofendió a Zeus al ver el peligro que la inmortalidad suponía para el orden del mundo. Zeus envió un rayo sobre Asclepio y lo mató, y lo situó entre las constelaciones como Ofiuco. Este episodio se repite en el evangelio de Juan 11:32-57 cuando Jesús (a modo de Asclepio) resucita a Lázaro (a modo de Hipólito) y los sumos sacerdotes (a modo de Zeus) decidieron matarlo porque los actos "milagrosos" de Jesús eran peligrosos para la nación (el orden del mundo) y decidieron que debía morir por el pueblo antes que pereciera la nación.

La constelación está junto a la de Sagitario, representada por un centauro arquero, y precisamente un centauro, Quirón, fue maestro de Asclepio y fue el que le enseñó el Arte de la medicina. En su trayectoria como sanador, Asclepio (Ofiuco) llegó incluso a resucitar a los muertos, entre ellos a Hipólito, el hijo de Teseo, o al cazador Orión. Para ello utilizaba la sangre del flanco derecho de Medusa, regalo de Atenea, que era la que daba la vida; la sangre del flanco derecho de Medusa daba la vida mientras que la del flanco izquierdo ocasionaba la muerte debido a un potente veneno, una representación del antídoto contenido en el veneno. También Asclepio tuvo tres hijas, una de ellas llamada Panacea y otra Higía, y de este nombre procede la palabra Higiene.

La serpiente fue adoptada como símbolo del logo representativo del gremio profesional de la Medicina y de la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.). Incluso el símbolo del dinero, el dólar ( $ ), semeja al símbolo de la serpiente enroscada, aunque ninguna persona podemos vender ni comprar la "panacea" o "elixir", no fabricable por mano humana ni existente en la sabia Naturaleza que, rebosante de buenas sustancias químicas (sólidas, líquidas y gaseosas) ninguna es válida para sanar el temor y la culpa, raíz de toda enfermedad mental, emocional y física.

En relación al significado de "el que tiene, mantiene o sostiene una serpiente", el cuerpo humano contiene la energía espiritual que en la antigua cultura espiritual oriental se asocia a la serpiente llamada "kundalini". Desde este punto de vista podríamos considerar al organismo químico y físico humano un "ofiuco" en potencia. El mito de la serpiente curativa aparece también en la tradición hebrea bíblica como en el Libro de Números, 21:8, pasaje del Antiguo Testamento que conecta con el Nuevo Testamento a través del pasaje del evangelio de Juan (capítulo 3 versículo 14) presentando un paralelismo alegórico entre la serpiente y el hijo del hombre.

Antiguas culturas como la Huichol (Oeste central de México en la Sierra Madre Occidental) reflejan en hermosas imágenes de su arte textil y cerámico la sinuosa figura de la serpiente como un motivo común y básico. En su mitología sobre la Creación se representan 5 serpientes como las Madres del Agua. Y al Sol se le suele representar con 13 rayos.

La energía de la serpiente manejada por el Ofiuco viene a ser la llamada "Panacea" o "Elixir" cuyo secreto es conocido por el "dios/diosa de la medicina" simbolizado en las mitologías espirituales y religiosas por el aspecto masculino de dicho Ser espiritual. Precisamente Panacea es el hombre de una de las hijas de Asclepio. Tal personaje simbólico existe en otras mitologías como en la maya Quetzalcoatl; en la mitología celta es Bran; en la griega es Asclepio; en la romana es Esculapio -nombre muy parecido a Asclepio y arquetipo adoptado por el gremio médico- y en la hebreojudeocristiana es Jesús -arquetipo adoptado por la casta sacerdotal católica y por la cultura cristiana.

Estos arquetipos masculinos tienen sus reflejos femeninos (la Mujer), de modo que no son los portadores exclusivos del poder espiritual sino que solamente representan uno de esos dos aspectos que forman la Unidad armoniosa, bella, inmune y sana de ese SER Maravillos@ (divin@ y human@) al que todo SER humano desea y aspira por naturaleza e inercia vital y que, mientras no se conoce ni se busca ni se encuentra, se suele buscar en otra persona.

ASTROLOGÍA Y OFIUCO

Ofiuco es el nombre de una constelación. Otra cosa es un signo del zodiaco, pues sólo 12 constelaciones de entre 88 son consideradas zodiacales o astralmente significativas. Las personas astrólogas (profesionales y aficionadas) mantienen entre sí una polémica por la inclusión o no de Ofiuco como signo en la astrología tradicional. El Sol transita por la región sur de Ofiuco desde el 30 de noviembre al 17 de diciembre, independientemente de lo que ocurra en la mente humana gico tradicional tal periodo corresponde prácticamente a la primera mitad del signo de Sagitario. De hecho, el signo zodical de Sagitario "estirado" contiene algunas estrellas catalogadas como pertenecientes a Ofiuco. No hay razón para la polémica pues ambas ideas son ciertas. Las conocidas 12 constelaciones zodiacales asociadas a signos astrales son las manejadas por la tradición astrológica desde tiempos babilónicos paralelamente a 12 meses de número irregular de días (como del moderno calendario romano gregoriano) y a la división del círculo del reloj en 12 partes. Por su lado, el 13er elemento estructura limpiamente el año terrestre y el círculo, pues divide armoniosamente al año en 13 meses cuadrados (de 4 semanas, 28 días) + 1 día, y al círculo de 260 partes en 13 partes de 20 grados.

Por razones comprensibles, los astrólogos modernos no pueden insertar otro signo en un mapa astrológico milenario (lo cual no significa insertar otra constelación en el espacio real, el universal). Sería tan traumático como insertar otro mes en el calendario romano gregoriano. Aún así, las personas astrólogas que buscan un cambio suelen considerar a Ofiuco el signo oculto, pero otra cosa es la constelación, la cual está tan "al aire" como las estrellas con las que fue diseñada. Otras tienden a llamar a Ofiuco la 13ª constelación del zodiaco o el 13er signo, aunque si comenzáramos a contar las constelaciones zodiacales desde Piscis como 1ª (región en la que está el Puntero de Piscis o Punto Vernal que señala el momento del equinoccio de marzo) Ofiuco es la 10ª constelación, y Virgo es la 7ª, la que queda en el centro de las 13 y prácticamente al otro lado de Piscis.

En astrología se considera a Libra como el signo central (equiLIBRAnte) de la serie de 12, y es la casa VII, si bien en 12 elementos el 7º no es el central. Tanto si tomamos como referencia al 6º o al 7º elemento, quedan 5 a un lado y 6 al otro. Añadiendo un 13er elemento, el 7º queda como el central, con 6 a un lado y 6 al otro:

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El equilibrio ocurre en cualquier serie con un número impar de unidades, y lógicamente el elemento que equilibra no puede ser macho ni hembra (ni de una parte ni de la otra) sino la esencia de ambos géneros, y no tanto aquello en lo que ambos estén de acuerdo.

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Llamamos "constelaciones" (y les damos nombres) a grupos de estrellas que vemos como puntos que esbozamos imaginariamente y que relacionamos entre sí, aunque las estrellas que los forman están más o menos separadas en la voluminosidad de la dimensión espacial (las 3 primeras dimensiones de la realidad). Realmente, tanto la constelación como su nombre sólo están en nuestra memoria, que es el filtro con el que observamos la negrura salpicada de luces. Por eso, mantener o cambiar lo que tenemos en la memoria -nuestra esfera celeste particular o grupal- no cambia lo que hay en el Cielo espacial.

 

 

 

 
 

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