Montaje simétrico del Sistema Solar  

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13x20:260 TZOLKIN


 

El concepto "Tzolkin" es complejo no sólo por la dificultad de ser comprendido por la inteligencia intelectual sino por la riqueza que alberga. De hecho es definible (e interpretable) de varias maneras y por ello es manejable más por la libre intuición que por el intelecto subordinado a las normas de otra "autoridad" intelectual. Quizá el aspecto del Tzolkin que es más cercano a nuestra íntima vivencia de eso que llamamos "la vida" como periodo entre el nacimiento y la muerte, y es que el Tzolkin es un calendario de 260 días. De hecho, el periodo de gestación humano desde la última falta menstrual hasta el parto es de 260 días y la actual duración media de un individuo humano normalmente sano es de 26.000 días (71,2 años) al año cristiano 2001 (inicio del 3er milenio de la era cristiana) cuando era de 26 años hace 2001 años, en la época romana del primer siglo.

26.000 días son 100 periodos de 260 días, o dicho de otra forma es el periodo de gestación (260 días) multiplicado por 100, es decir 100 Tzolkines, lo cual nos sugiere que lo que llamamos "la vida" es otro periodo de gestación (de una conciencia). Es decir, tomando como base un ciclo natural como es el de gestación de 260 días, la duración de la vida humana ha llegado a ser fractal del periodo de gestación en una proporción de 100: 260 días x 100 = 26.000 días = 71,2 años. La fractalidad es una cualidad de la dinámica del universo en el crecimiento proporcional de sus formas físicas y en la evolución de la conciencia. En este caso es fractalidad en tiempo de duración: 260 días x 100. Este sencillo cálculo con lo que nos es más íntimo de nuestra experiencia (gestación, vida y muerte) puede servirnos como una primera aproximación al Tzolkin para familiarizarnos con él.

Aunque teóricamente el Tzolkin es patrón común a diversos ciclos de planetas en los que estos basan su coordinación orbital, el ciclo de 260 días no es reflejo de algún ciclo de algún astro, pero sí es un patrón que conforma ciclos más amplios. El concepto cronológico "día" lo basamos en un hecho espacial: el movimiento de rotación del planeta Agua, y durante varios días se desplaza una sección curva de su órbita en torno a la estrella Sol. Esto ocurre en la dimensión espacial (3 primeras dimensiones de las que tenemos conciencia), no en nuestra mente. En 260 días la nave espacial planetaria recorre el 71,2% de su órbita, unos 2,6 millones de kms x 260.

Seccion de orbita recorrida por la nave Tierra durante 260 días (Tzolkin) el

Es el 71,2% de la órbita. Esto significa que recorriendo 100 tramos de 260 días, la Nave espacial Agua Aire y Tierra da 71,2 órbitas a su fuente de energía. Esto, en términos cronológicos, significa 71,2 años que es la media de duración de una persona, y cada 71 años el eje de rotación del planeta bambolea 1 grado y los puntos equinocciales y solsticiales derivan 1 grado del círculo orbital. De hecho, el ciclo completo de bamboleo/precesión del planeta es de 25.920 años divisibles en 365 "días" de 71 años, es decir, un "año" de mayor dimensión.

Desde que se inició la sofisticación de la medicina en la civilización humana que sobrevive en este Planeta originalmente puro y por ello saludable, la edad media de vida humana ha aumentado paralelamente a la población, lo cual no significa "evolución". En nuestra sociedad nos fabricamos y vendemos/compramos un producto comercial que llamamos "la longevidad" (que no es juventud ni eternidad) como respuesta a la necesidad de conseguir el "vital" dinero gracias al sueldo obtenido en el trabajo de fabricación o de venta de tal producto, y ante el visceral impulso de conseguir más tiempo de "vida" (y de sufrimiento y de búsqueda y compra de ilusión, seguridad y alivio) lo cual responde a la incertidumbre por no saber si hay más vida después de "la vida" o al impulso de encontrar el sentido de la existencia. Y tal deseo de longevidad va acompañado del lema de "alcanzar el centenario" (los 100 años). Evidentemente 71'2 años no es el centenario en años pero sí lo es en términos Tzolkin, pues 26.000 días son 100 Tzolkines, siendo 1 Tzolkin el ciclo de gestación la base proporcional de la actual duración media de una persona. Podríamos decir que 100 Tzolkines hacen el centetzolkinario.

La teoría de que 260 días sea un patrón coordinador de ciclos planetarios está para ser investigada y comprobada. Por eso, también la verdad o falsedad de tal teoría es demostrable una vez se exploran y conocen los patrones cíclicos y orbitales de los planetas en los que interviene el propio Planeta en el que hemos construido las ciudades en las que sobrevivimos. Independientemente de que la existencia tenga o no tenga propósito (y de tenerlo se cumpla o no se cumpla), el propósito de nuestra Sociedad y nuestros propósitos personales (el común a todos es sobrevivir) no exige -evidentemente- conocer del Tzolkin ni de los ciclos planetarios, y por ello es lógico que no los conozcamos ni percibamos su trascendencia, si bien la ciclicidad es una cualidad de la Naturaleza y por eso ésta es un aspecto íntegro del Universo, y nosotros -o al menos el organismo humano- somos parte de la Naturaleza, necesitemos o no venderla/comprarla.

Matriz Tzolkin 13x20 de 260 dígitos

260 es el resultado de la multiplicación de 13 y 20. Podemos encontrar los números 13 y 20 en ciertos aspectos de nuestra propia naturaleza humana, concretamente del cuerpo y organismo, en las 13 uniones fundamentales del esqueleto y en los 20 dedos de manos y pies, o los 20 aminoácidos (ácidos carbónicos del grupo amino), componentes elementales de esas moléculas que con cierta frecuencia nombramos como proteínas. La diferencia entre 13 y 20 es 7, como las 7 glándulas y sus correspondientes chakras, o los 7 orificios. La suma de ambos números es 33, como el número de vértebras de la columna. También, 33 como años es el periodo en el que la esfera que llamamos "La Tierra" cumple un número entero de giros (o de días) en sincronía con un número entero de órbitas (33), considerando que el año dura 365'2422 días.

El desconocimiento humano general acerca del Tzolkin se debe a que no fue exportado a Europa ni, por ello, a la mente humana (2) ni, por ello, pudo ser "tanteado" por la conciencia humana. Con la llegada desde Europa del poder católico y militar a las tierras que luego serían llamadas "América", los eclesiásticos estudiaron la cultura maya y conocieron la existencia del Tzolkin así como del calendario de 13 meses de 28 días (de una estructura regular, y usada también por etruscos o por celtas) aunque por interés -y por no interesar- no fue exportado a Europa. Era el tiempo en que los eclesiásticos derogaron el calendario juliano e instauraron el calendario (romano) gregoriano cuando el Papa de la Iglesia de Roma era Gregorio XIII (13º de su saga) que no aceptó el calendario de 13 meses (ni el Tzolkin 13:20) y fue Papa durante 13 años (13x13 = 169 meses de 28 días). El Tzolkin no es comprensible a la razón por sí sola, ni siquiera para la exclusivamente científica ni para la religiosa ni dogmática. El intelecto sólo puede ver la luz contando con la intuición igual que un hombre sólo puede concebir descendencia contando con la mujer.

Diversos argumentos se manejan como razones de los 260 días del Tzolkin. Uno es en relación al periodo de gestación humano desde la última falta menstrual hasta el parto. También se asocia en relación con el planeta Venus, pues quizá 260 días es el periodo que transcurre sin que veamos a Venus durante su ciclo sinódico de 584 días; es una teoría difícil de comprobar y confirmar. También se le relaciona con un periodo de cosechas. También podemos verlo como una onda en el espacio cuya longitud en millones de kms es la distancia recorrida por el Sol/Sistema solar durante 260 días (según la velocidad de traslación del Sol que sugieren los astrofísicos -216 km/sg-, durante 260 días, el Sol/Sistema solar recorrería unas 2.5 veces el diámetro del propio Sistema solar). Otro argumento sugiere su vinculación con los ciclos magnéticos solares, pues teóricamente los ciclos en los que los campos magnéticos polar y ecuatorial del Sol interactúan cierran un ciclo completo cada 260 días. En la novela "La Serpiente Emplumada" (2ª parte de "La Profecía Maya", del escritor brasileño Alberto Beuttenmüller) en los capítulo 13 y 15, uno de los personajes menciona:

Los 260 días del Tzolkin se refieren a la interacción entre los campos magnéticos polar y ecuatorial del Sol.

El Tzolkin se vincula a los ciclos magnéticos solares. Si analizáramos los ciclos en los que los campos magnéticos polar y ecuatorial del Sol interactúan, vemos que ambos cierran un ciclo completo cada 260 días.

En el Capítulo 2 de "El Factor Maya" (http://www.factormaya.com/capitulo2.htm) puede leerse lo siguiente:

Evidentemente, para los Mayas Clásicos, más importante que adquirir territorios y hacer la guerra, fue la necesidad de rastrear los ciclos del planeta Tierra mediante un singular sistema de matemáticas. El objetivo de este bien elaborado sistema para la conservación de la información parece haber sido la relación recíproca de los ciclos terrestres y de los otros planetas dentro de nuestro sistema solar, con la matriz armónica de un programa maestro. Esta matriz, que abarca los armónicos cíclicos de los planetas que están dentro de nuestro sistema solar, era de naturaleza galáctica, ya que ésta representaba una perspectiva más grande y más amplia que la que pudiera obtenerse desde dentro de nuestro sistema solar.

Con el objeto de que todos los sistemas puedan lograr el mismo nivel de coordinación armónica, el conocimiento o la información habrían de ser sistematizados en el código más simple que sea posible, de modo que éste pueda ser utilizado en común. Sistematizar y transmitir este código también es responsabilidad de los mayas. El código es denominado módulo armónico o Tzolkin, que es la matriz matemática más simple posible y que acomoda el mayor número posible de transformaciones armónicas, transmisiones y transducciones. En una palabra, es una verdadera tabla periódica de frecuencias galácticas.

El ciclo de 260 días no es reflejo de algún ciclo de algún astro, pero sí es un patrón que conforma ciclos más amplios. El ejemplo más sencillo es en relación con el planeta Marte y su ciclo sinódico de 780 días, que es 3 periodos de 260 días, es decir 3 Tzolkines. Esto significa que el ciclo sinódico de Marte cuadra bien en una Cuenta Larga que mide 7.200 Tzolkines.

Pero veamos otro ejemplo más complejo.

Explorando e investigando los ciclos de los planetas con el planetario del programa profesional de astronomía DISTANT SUNS 4 (de Virtual Reality Laboratories, 1996) encontré que los 4 grandes planetas Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno repetían sus posiciones cada 18.512 años (ó 18.512 órbitas de la Tierra durante las que Neptuno da 112 ó 7x16). Lo interesante viene al convertir esos 18.512 años (Haab) a periodos Tzolkin (de 260 días):

18.520 años (de 365,2422 días) son 6.761.363,6 días. Divididos en periodos de 260 días son 26.005, es decir que son prácticamente 26.000 periodos de 260 días.

6.761.363,6 días / 260 días (Tzolkin) = 26.005 Tzolkines

Es decir.... prácticamente 26.000 Tzolkines. Y 26.000 es fractal de 260, el patrón del Tzolkin. Y 26.000 Tzolkines es el periodo de gestación multiplicado por 26.000.

También podemos expresar los 6.761.363,6 días como el cuadrado de 2.600'26, es decir:

2.600'26 x 2.600'26 = 6.761.363,6

de modo que tanto el entero como el decimal de esta cifra es armónico del 260. Un dato de gran precisión. Y al tiempo que la Tierra cumple 18.512 órbitas, Neptuno da 112: 28+28+28+28 ó 7 x 16 (Ver ciclos de los planetas). Esto se puede explorar también con el programa que se puede descargar gratis en la página http://stellarium.org o directamente en el planetario tridimensional http://solarsystemscope.html. El cuadrado de 260 días es 67.600 días, que son 260 Tzolkin, que son 185 años completos ó 185 órbitas de la Tierra. Y 100 ciclos de 185 años son esos 18.512 años (2.600,26 x 2.600,26 días) del ciclo completo de los 4 grandes planetas.

También, los dos grandes planetas exteriores Urano y Neptuno, sincronizan sus órbitas en 1.324.180 días que son 5.093 periodos de 260 días, o sea 5.093 Tzolkines. Mientras Urano da 42 órbitas, Neptuno da 22.

En la órbita de la Tierra, 260 días es una sección curva de 256 grados que representa el 71'2% del círculo.

laSeccion de orbita recorrida por la nave Tierra durante 260 días (Tzolkin)

En esa sección podemos imaginar a la Madre Tierra desplazándose por el Espacio mientras lleva en su Seno a todas las mujeres que llevan en su seno a sus crías a dar a luz en el punto final o un poco más allá. Si nos consideramos seres vivientes desde haber sido concebidos, podemos añadir unos 270 días a nuestra edad, que son unas 10 órbitas de la Luna. Esto no significa ser más viejos sino más completos expandiendo nuestra conciencia hasta el inicio de la gestación, y en algún momento de la cual como conciencia nos "incorporamos in corpore" al Traje espacial tridimensional, Vehículo de transporte y de Medio natural de comunicación que es el Organismo biológico con cerebro que respira oxígeno en la Placenta atmosférica de la Madre Tierra (y luego gradualmente nos incorporamos mental y emocionalmente al "organismo" social). También podemos determinar nuestra edad en Tzolkines; basta multiplicar por 1'4. De hecho, un año es 1,4 Tzolkines.

71 años son 71 órbitas al Sol. Son... 26.000 giros de la Tierra o días. También 260 x 100 años (365 x 100 Tzolkin) es un redondeo del tiempo que define el ciclo de bamboleo del Eje de rotación de la Tierra, el mismo ciclo que de la precesión de los puntos equinocciales, y además en sincronidad con el periodo de una hipotética órbita del Sol(Sistema planetario) en torno a otro centro más exterior y masivo que el propio Sol.

En relación con los otros ciclos mayas, el ciclo de Cuenta Larga mide 1.872.000 kines que son 7.200 ciclos de 260 kines, es decir 7.200 Tzolkin (de 260 kines) ó 260 Katunes (de 7.200 kines). Otro ciclo es el AHAU que mide 360 Tzolkin (256.26 años) y 20 AHAU forman la Cuenta Larga. Así, el patrón de 260 días sincroniza con la Cuenta Larga.

Los 260 días son representables como 20 grupos de 13 días. Astrológicamente a estos 20 grupos se les asocia con los llamados símbolos sagrados o glifos mayas. Las 260 combinaciones entre las 13 unidades y los 20 glifos representan diferentes cualidades energéticas, cósmicas y espirituales, y cada número/glifo corresponde a una fecha de cualquier calendario lineal, como por ejemplo un día gregoriano. Si concebimos el Tzolkin como una onda cuya longitud es la distancia recorrida por el Sol durante 260 días (kines), cada 260ª parte de esa onda tendría unas propiedades electromagnéticas determinadas que el Sol (cual receptor cósmico) recibiría y a la vez emitiría a los planetas, entre ellos la Tierra, influyendo así en la conciencia humana.

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Cualquiera de las 260 combinaciones sirve de complemento para describir las cualidades de un determinado kin de un uinal de un tun de un katun de un baktun del Cciclo maya. El concepto "kin" (Tzol kin) también sería referente a una estrella (como el sol) como receptor de la cualidad electromagnética recibida de la onda Tzolkin, y a la vez la emisora hacia el planeta Tierra y la conciencia humana.

También podemos expresar el número 260 como las unidades de una matriz de 20 series del 1 al 13 dispuestas en vertical y distribuidas en 13 columnas y 20 filas. La forma original de expresarla es empleando los números mayas.

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En esta matriz de 13x20=260 números hay una columna central, la 7ª. Es llamada "Columna Mística". La matriz no tiene una fila central ni por ello un número central aunque sí puede tener un número clave. En la matriz de 13 meses de 28 días, el 7 y el 13 son los números clave, y en ella el día central (24 de enero gregoriano) es el dia 14 (7+7) del Mes 7. Si sumamos los números de la Columna Mística de la Matriz Tzolkin obtenemos 140 (20 veces 7), que es la media de la suma de todas las columnas. La suma de los números de la Columna Mística en pares desde sus extremos hasta el interior empezando por el 4 y el 10 hasta el 13 y el 1 da 14, 2 veces 7.

Cada fila suma 91 (13 veces 7), pues cada fila tiene todos los números una sola vez. 91 es el sumatorio de 13: 13+12+11+10+9+8+7+6+5+4+3+2+1 ó el producto 13x7. Como dias, 91 es 13 semanas (13x7), 1/4 de año u órbita, duración de cada estación. Así, 91 x 20 filas = 1.820, que también es 260 veces 7, es decir 7 Tzolkin (5 años menos 5 días). Así podemos considerar al 7 como el número clave de la matriz. También vimos antes que 7 x 16 es el número de órbitas de Neptuno durante 26.000 Tzolkin (18.512 años).

La relación entre 140 (la media de las columnas) y 91 (la media de las filas) es, lógicamente, la misma que entre 20 y 13: 1'538461(periodo). Si convertimos esta cifra en entera multiplicándola por 1.000.000 obtenemos 1.538.461 cuyo divisor más cercano a un cociente entero/racional es el 666, pues 1.538.461 / 666 = 2310,0015. Y si seguimos jugando, vemos que 2.310 Tzolkines son 600.600 días. Esta curiosa matriz y sus números puede esconder muchos más secretos numéricos, y la intuición, la imaginación y el juego es lo más indicado para descubrirlos.

Veamos ahora al 7 espacialmente aplicando el Tzolkin (260 días) en la órbita de la Tierra, y también veamos esos 1.820 días. Lo que nuestra mente cronológica y lineal percibe como una línea recta de 260 días (71,2% del año) en el espacio es realmente una sección de órbita de unos 260 grados.

(260 días x 100) / 365,2422 = 71,18%.

Así, si dibujamos la órbita de la Tierra y registramos a la Tierra en una posición inicial "X", y avanzamos la Tierra de 260 en 260 días (de Tzolkin en Tzolkin), la Tierra regresa casi al punto "X" tras 7 Tzolkin (1820 días) habiendo dado un poco menos de 5 órbitas (5 años - 6 días = 1820 días). Ahí tenemos al 7. Además, esos 7 puntos son los vértices de una estrella de 7 puntas en cuyo heptágono interior se inscribe un círculo que guarda la proporción Phi (1,618) con la órbita de la Tierra.

En esta animación interactiva puedes pulsar consecutivamente sobre el punto central (el Sol) y ver esa teoría en gráfico.

O lo que es lo mismo: si dibujamos un círculo A y dibujamos otro círculo B que guarde la proporción Phi y los centramos y comenzamos y trazar líneas rectas desde el círculo B y que sean tangentes al círculo A, terminamos trazando una estrella de 7 puntas en cuyo heptágono interior se inscribe el círculo A. En la siguiente animación interactiva puedes pulsar consecutivamente sobre la escena para recrearlo.

En el círculo de la órbita de la Tierra, la unidad Tzolkin (260 días que como grados son 256 ó la 8ª potencia de 2) es la idónea para recrear ese mismo juego geométrico heptagonal con dos círculos que guardan la proporción Phi.

Como vemos, los 5 años (1825 días) no se acopla al número entero de 7 Tzolkins (1820 días). Para que ambos patrones se acoplen se necesitan 73 Tzolkin (52 años). Podemos imaginar el año terrestre como una rueda dentada de 365 partes (año Haab) y el Tzolkin como una rueda de 260. Si las acoplamos y las hacemos girar, ambas volverán a acoplarse tras 18.980 días con 52 vueltas de la rueda del años Haab (52 Haabs) y 73 vueltas de la del Tzolkin. Esos 52 Haabs son 51,96 años de 365,2422 días. Podemos llamarlo el periodo de Sincronización de los ciclos Haab y Tzolkin. Otro resultado obtenemos si consideramos el año terrestre de 365,2422 días. En este caso ambas ruedas sincronizarían cada 42 años (59 vueltas del Tzolkin).

También podemos representar los 260 días como un círculo que llamemos "Tzolkin", de modo que el año terrestre equivale a 1'4 Tzolkin.

Así mismo, aunque estamos acostumbrados a dividir el círculo en 360 partes o grados, podemos hacerlo en 260 partes o grados. Si lo hacemos sobre la órbita de la Tierra obtenemos 7 días cada 5 grados, 14 días cada 10 grados y 28 días (13ª parte del año) cada 20 grados (13ª parte del círculo de 260 grados). Es decir 13 meses de 28 días o 13 secciones de 20 grados.

Esta misteriosa Matriz Tzolkin es versátil (y compleja) en el sentido de que cada una de las 260 unidades puede representar conceptos diferentes que expresan diferentes tiempos, desde 1 kin/día hasta 1 Katun (7.200 kines), de modo que las 260 unidades completas pueden expresar tanto un Tzolkin (260 kines) como una Cuenta Larga (260 Katunes, 7.200 Tzolkines). De hecho la Cuenta Larga está estructurada en 13 Baktunes, pero también -en una segunda capa cíclica- en 20 ciclos llamados AHAU (=13 Katunes, 260 Tunes, 360 Tzolkines).

el
La cronología de las eras históricas en la Cuenta Larga
el
Los 20 ciclos AHAU de la Cuenta Larga y sus equivalencias.

Un ciclo Baktun equivale a 20 Katun y a 400 Tun, pero el Tzolkin no se acopla a él, pues en un Baktun caben 553,8 Tzolkin. Para lograr la sincronía está el ciclo AHAU, pues cada uno equivale a 360 Tzolkin, y además se mantiene la coordinación con el ciclo Katun (13) y con el ciclo Tun (260).

En los ciclos mayas, a escala del ciclo AHAU (13 Katunes, 260 Tunes) el patrón de 260 días (Tzolkin) sincroniza en número entero como 360 Tzolkin (número que obedece a la regla de ser reducible a 9). En términos de proporcionalidad, el ciclo AHAU es el propio Tzolkin escalado 360 veces. A escala de ciclo BAKTUN (20 Katunes) el Tzolkin no cuadra, pero sí a escala de 13 Baktunes (la Cuenta Larga) como 7.200 periodos de 260 días = 7.200 Tzolkin. Proporcionalmente, la Cuenta Larga es el propio Tzolkin escalado 7.200 veces (también reducible a 9).

laLas 5 ruedas del Ciclo maya: 7.200 Tzolkin. 5.125 años.

Los últimos 5.125,36 años de tiempo (y 5.125,36 órbitas de desplazamiento circular del planeta Tierra) han transcurrido en el ciclo de Cuenta Larga: 13 Baktunes, 260 Katunes, 5200 Tunes y 93.600 Uinales. Formando ciclos de trecenas de cada ciclo, el Tzolkin sincroniza con todos:

13 UINALES = 1 TZOLKIN

(13x13 UINALES = 13 TZOLKINES)

13 TUNES = 18 TZOLKINES

(13 X 360 = 18 X 260)

 

13 KATUNES = 360 TZOLKINES (Ciclo AHAU)

13 AHAUS = 4.680 TZOLKINES

13 BAKTUNES (=20 AHAUS = CUENTA LARGA) = 7.200 TZOLKINES

 

Y los últimos 25.626,8 años han transcurrido en el Ciclo completo de 5 cuentas largas que equivale a 36.000 Tzolkin. Los ciclos AHAU, BAKTUN y Cuenta Larga sincronizan con el Tzolkin con cifras que cumplen la regla de reducirse a 9.

 

AHAU = 360 TZOLKINES (3+6+0 = 9)

CUENTA LARGA = 7.200 TZOLKINES (7+2+0+0 = 9)

CICLO COMPLETO = 36.000 TZOLKINES (3+6+0+0+0 = 9)

 

Las cifras base que definen el patrón 260 del Tzolkin son el 13 y el 20 que son los armónicos o múltiplos en base a los se define la estructura proporcional de los subciclos del Ciclo Maya. Así, usando el armónico 20 podemos expresar los 36.000 Tzolkin de forma que quedan como 20 x 1800 Tzolkin = Ciclo Maya.

Ver Ciclo Maya.

 

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16=7

 

 

1.- Según la novela de Alberto Beuttenmüller sobre "La Serpiente Emplumada", los atlantes enseñaron los secretos interdimensionales y la tecnología de los cristales a los olmecas, y estos la tranmitieron a los mayas, pueblo prehistórico. Los olmecas, mayas, incas y egipcios lograron tantas realizaciones monumentales -inexplicables para el hombre moderno tecnológico- porque estaban abiertos a la inteligencia de la Tierra como puente a las inteligencias cósmicas. Por su lado, la raza de los toltecas practicaban la magia negra y eran muy agresivos, y sojuzgaron a los aztecas (mexicas) y a los mayas. Con los mayas, los toltecas fundaron la cultura maya/tolteca en Yucatán en donde existen lugares de energía negativa. Esta es la cultura con la que se encontró el Conquistador, y de ahí nació el mito entre los eclesiásticos acerca de la barbarie de los mayas como practicantes de sacrificios humanos, costumbre que realmente era propia de los toltecas y que el propio tribunal eclesiástico de la inquisición también practicaría con la quema de personas en la hoguera (en el libro del Levítico 21:9 aparece el precepto de quemar en la hoguera a la mujer que siendo hija de sacerdote perdiera la honra y se hiciera prostituta). En la película "Apocalipto", dirigida por Mel Gibson, se narra la aventura de un muchacho maya que pertenece a una tribu que es masacrada por otra raza indígena muy violenta que buscaba hombres jóvenes y fuertes de los que extraer el corazón como ofrenda para su dios y demonio.

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2.- Como un rápido y breve recordatorio de la historia del calendario, el calendario de 13 Lunas fue usado por los etruscos que poblaban las tierras que luego fueron el núcleo del nacimiento del Imperio de Roma, que inició con un calendario de 10 meses, el séptimo llamado "septiembre" y el décimo llamado "diciembre". Más tarde Julio César y César Augusto les añadirían "julio" y "agosto", y de ahí que actualmente septiembre (originalmente el 7º mes) sea el 9º, y diciembre (originalmente el 10º mes) sea el 12º. En el año 707 desde la fundación de Roma (más o menos 45 años antes del parto de María -nacimiento de Jesús) Julio César estableció el calendario que lleva su nombre, el Juliano. 371 años después (año 1.078 desde la fundación de Roma) fue fundada la Iglesia Romana, y 200 años después (año 1.278 desde la fundación de Roma) fue establecido el inicio de la era cristiana en un punto que estaba 525 años antes en la cronología: el supuesto momento del nacimiento de Jesús. (Es como si nosotros, desde el 2012, establecemos el inicio de una nueva era que empieza en un día del año 1.487). Entonces se comenzó a hacer referencia a las fechas en relación a ese momento, como el mismo año de la fundación de la organización eclesiástica, el 325 después del teórico momento de nacimiento de Jesús. 977 años después (año 2.255 desde Roma), el imperio militar y católico español llega a las costas del futuro México; el poder militar y religioso católico cristiano -que no crístico- entra en contacto con la cultura maya y con el Tzolkin. Roma -ahora como institución "religiosa"- vuelve a encontrarse con una cultura que usa el calendario de 13 meses de 28 días, como los etruscos hacía 2.230 años. 90 años después, 1.582 de la era cristiana y año 2.229 desde la instauración del calendario juliano, éste fue modificado, y fue instaurado el calendario gregoriano, llamado así por el nombre del Papa: Gregorio XIII. La primera medida fue considerar el día 15 de octubre como 5 de octubre, "borrándose" (o reescribiéndose) 10 días de historia cristiana y europea en la mente cristiana, aunque no de la memoria del resto de culturas del planeta.

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